Las primeras arrugas aparecen a los veinticinco años, a los treinta surgen las patas de gallo y a partir de los cincuenta están presentes en las manos y se acentúan las del cuello, la nariz, las orejas y el mentón. A partir de los sesenta se instala el código de barrasen el labio superior.

La metodología para conseguir relajar o debilitar los músculos de la mímica es a partir de las inyecciones intramusculares con la toxina botulínica tipo A. Se trata de una proteína altamente purificada que se extrae de una bacteria y que tiene la capacidad de interrumpir el impulso nervioso que origina una contracción muscular.

La toxina botulínica se utiliza en el tratamiento de las arrugas de expresión desde principios de los años noventa. Su efecto farmacológico se produce a nivel local a nivel de la unión neuromuscular sin causar daño ni lesión física en las estructuras nerviosas.

La aplicación se realizará donde aparezcan las arrugas de expresión desde el tercio superior de la cara, en el área del entrecejo como en la frente y las patas de gallo. También es efectivo el tratamiento en el mentón, las comisuras caídas y arrugas alrededor del labio en su fase inicial. Un uso frecuente también es en el exceso de sudoración de las axilas y las manos.

La aplicación se realiza con agujas muy finas sobre el músculo hipercinético y el resultado se puede observar entre el tercer y séptimo día. La duración del efecto oscila entre tres y seis meses.

LOS MÚSCULOS TIENEN MEMORIA

Los músculos tienen memoria y mediante los tratamientos continuados se consigue una rehabilitación del movimiento y la educación de la cinética del mismo. Se produce un rejuvenecimiento de la expresión, así como la prevención en el incremento de las arrugas tratadas.

La toxina botulínica tipo A es un tratamiento médico seguro que necesita unos requisitos estrictos para poder utilizarlos y debe ser aplicado por un médico especializado.

Para eliminar las arrugas del surco nasogeniano y las comisuras, debido al cambio del rostro con el paso del tiempo, se aplicarán diferentes sustancias de relleno inyectando diversos fluidos de procedencia sintética o natural que rellenan los surcos y depresiones mediante la introducción de un material de densidad variable por debajo de la piel.

Los materiales de relleno son reabsorbibles y se adaptan idóneamente a la evolución de los cambios cronológicos faciales.

Para prevenir y tratar las arrugas se aconseja utilizar productos de higiene facial que tengan doble función: hidratar la piel y controlar la producción de sebo.

Según el tratamiento indicado el paciente deberá seguir las recomendaciones que el médico le haya indicado, se mantendrá hidratada la piel y será importante aplicarse protección solar.