La operación para reducir el tamaño de los pechos se llama reducción mamaria, o mamoplastía reductiva. Este es un procedimiento quirúrgico en el cual se remueve la grasa, tejido glandular y piel de la mama, reduciendo su tamaño y peso, dejándola más firme. Además se puede reducir el tamaño de la areola si ésta se ha agrandado como consecuencia de la lactancia o simplemente porque se considera grande.

Este procedimiento es útil para aquellas mujeres que presentan molestias por el tamaño y peso de sus pechos, que limitan la actividad diaria, la práctica de deporte, o quienes sientan molestias severas o dolor. En la mayoría de los casos la cirugía no se realiza hasta que las mamas se encuentran completamente desarrolladas, es decir alrededor de los 16- 17 años.

Las mujeres con pechos grandes pueden experimentar problemas médicos por el peso de sus mamas, como dolor en el cuello, irritación de la piel, dolor en la espalda, deformidades de la columna vertebral y problemas respiratorios. Característicamente los sostenes dejan marcas y a veces heridas en los hombros.

Muchas mujeres jóvenes pueden tener problemas severos de autoestima por el tamaño de sus pechos. Gran cantidad de niñas jóvenes sufren terribles complejos por éste problema, y terminan reduciendo su actividad social, no se ponen traje de baño ni logran tener relaciones normales para su edad por baja autoestima.

¿CÓMO SE REALIZA?

Se realizan incisiones alrededor de la aréola y en la piel de la mama. El tejido glandular se reduce de tamaño y en manera similar en ambos pechos. La aréola y el pezón se recolocan más arriba de manera que pierda la flacidez y la piel se sutura,eliminando aquella que sobra.

Tras una cirugía de mamas, es normal encontrarse algo cansada unos días, pero podrá hacer vida casi normal. La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita, aunque pueden doler un par de semanas, o con la primera menstruación.

El vendaje será retirado a los dos días y sustituido por un sujetador. Podrá volver a su trabajo en una o dos semanas, aunque podrá hacer vida normal a los pocos días.

Tras una reducción mamaría, pasarán unos meses hasta que las mamas adquieran el aspecto definitivo