El aumento de senos o mamoplastia de aumento es un procedimiento quirúrgico para mejorar el tamaño y forma del pecho de la mujer. El volumen y forma de las mamas viene determinado genéticamente y se puede considerar que ha terminado su desarrollo entre los 17-18 años.

La cirugía estética del aumento de pecho se realiza para mejorar la silueta de la mujer, bien porque piensa que sus pechos son demasiado pequeños o porque son de distinto tamaño, o bien porque han sufrido cambios a lo largo del tiempo, como la lactancia, pérdida de peso.

La cirugía estética de aumento de pecho ayuda a muchas mujeres a sentirse más cómodas y seguras de sí mismas.

En nuestro centro contamos con un equipo de cirujanos y anestesistas con una larga y acreditada trayectoria profesional, consiguiendo excelentes resultados.

¿CÓMO SE REALIZA?

Es una sencilla intervención quirúrgica en la que se aumenta el tamaño de la mama mediante prótesis de gel cohesivo. La intervención se realiza a través de una pequeña incisión, que puede ser a través de tres vías:

Vía periareolar: Es la vía más utilizada en la cirugía estética de mamas y se realiza a través del borde inferior de la areola, deja una cicatriz disimulada en los límites oscuros de la areola y claro de la mama y gracias a este cambio de coloración se disimula la cicatriz. Permite bajar sin problemas el surco submamario y poder modificarlo ligeramente en el postoperatorio inmediato. Lo que es necesario en el 90% de los caso de aumento.

Vía submamaria: En implantes primarios no utilizamos esta vía porque, aunque la cicatriz sea de buena calidad, siempre será más visible que en las otras dos localizaciones y porque, en algunos casos, puede darse una cicatrización hipertrófica o queloide.

Vía axilar: Es la incisión más oculta que hay, excepto si se levantan los brazos, en cuyo caso aparecen unas incisiones simétricas. Hay un porcentaje muy alto de malposiciones o asimetrías por esta vía ya que desde esta posición es muy difícil que los bolsillos de ambas prótesis sean simétricos, sobre todo por la dificultad de asegurar una desinserción del pectoral simétrica, además plantea dificultades a la hora de realizar una coagulación adecuada de los pequeños vasos.

La incisión se diseña para que la cicatriz resultante sea casi invisible. A través de esta incisión se levanta el tejido mamario y se crea un bolsillo o espacio para colocar la prótesis, bien directamente debajo de la glándula o debajo del músculopectoral. El plano submuscular es el adecuado cuando la paciente presenta escasa cantidad de tejido mamario para recubrir el implante.

No existe mayor dificultad para el estudio exploratorio de la glándula mamaria, ya que la prótesis se coloca detrás del músculo pectoral o de la glándula lo cual no impide el seguimiento mamario. Siempre hay que avisar al radiólogo antes de hacerse una mamografía para que utilice las proyecciones adecuadas.

La intervención dura entre 1 y 2 horas,  y se coloca un vendaje compresivo que se retira a las 48 horas, que asegura la correcta posición de los implantes y la protección de la herida.

La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita. Las mamas estarán más sensibles de lo normal durante 2 a 3 semanas y al principio las cicatrices estarán más sonrosadas e irán mejorando hasta tener su tono normal.

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